Tenia todo planificado, un sábado muy ... sábado. El plan era el siguiente:
1ºLevatarme a la hora que me despierte, osea tarde.
1ºLevatarme a la hora que me despierte, osea tarde.
2ºPoner mi selección preferida de música, si, de esas que si viene un amigo o hay un familiar no la puedo poner porque me mira raro. ( es música, a cualquiera le puede gustar cualquier cosa. hay edad para determinados ritmos? que yo sepa no, no se de donde salio esa moda.) y ponerla a un volumen conciderablemente alto.
3ºOrdenar el dormitorio, incluye limpieza a fondo, orden del ropero y aspiradora hasta por los rincones.
4ºBañarme, almorzar y hacerme las uñas ( en ese estricto orden).
5ºSecarme el pelo, elegir que ponerme y partir a la comunión de -SobrinaNº1Delfina-.
17:50 aproximadamente me encuentro escribiendo y solo hice las cosas obvias que describí en la lista anterior, a saber: me levanta medianamente tarde, almorcé, esta sonando la música y entre palabra y palabra que escribo le estoy dando al esmalte de uñas.
Evidentemente algo sucedió que cambio mis planes y fue un mandala y una pared de mi habitación en blanco.5ºSecarme el pelo, elegir que ponerme y partir a la comunión de -SobrinaNº1Delfina-.
17:50 aproximadamente me encuentro escribiendo y solo hice las cosas obvias que describí en la lista anterior, a saber: me levanta medianamente tarde, almorcé, esta sonando la música y entre palabra y palabra que escribo le estoy dando al esmalte de uñas.
Las cosas caen por su propio peso ( no se si esa frase se adecua a lo que voy a escribir ahora pero se vino a mi mente y para que la iba a dejar afuera) hace un par de días y diría que podría ser una semana mas o menos había algo que cuando estaba en mi habitación me perturbaba, no de manera grabe. Era algo apenas perceptible y por eso no le daba importancia pero igualmente cambie los cuadros de orden. Aun así miraba a mi alrededor cada vez que entraba y sentía eso que valla a saber uno que era. Otro día me detuve a mirar las fotos que tengo colgadas todas muy prolijamente en pedazo de pared en el lado izquierdo de la puerta y llegue a la conclusión que tal vez debería variarlas, cosa que no iba a hacer en ese momento porque las fotos que queria cambiar no las tenia impresas. Sorpresivamente al haberse cruzado eso por mi cabeza la sensacion que me asotaba cuando entraba a mi dormitorio aminoró, pero seguía estando.
Y hoy me desperté, prendí el jueguete me metí a cualquier pagina, de una de esas que uno llega sin saber como y veo un hermoso mandala, si si, esos símbolos geométricos que vemos sin ver en las iglesias, los templos y hasta en los platos que tiene colgados Abuela en la pared del comedor. Lo mire, levante la vista y vi la pared en pulcro blanco de mi dormitorio (la misma que tiene las fotos), volví a bajar la vista sobre el mandala y he ahí la luz.
Si bien adoro el blanco muy blanco en las paredes me di cuenta que en esa pared del dormitorio( el cual termine de decorar hace mas o menos un año) le faltaba tener pintados unos mandalas. Se lo comunique a mi madre, con expoliación del "que es esooo??!" que salio de su boca.
Así que acá estoy, buscando dibujos de mandalas que me agraden, seleccionándolos, eligiendo de que color voy a pintarlos.
Recién entre al dormitorio, mire hacia la pared que pronto va a tener nuevos habitantes y sonreí, la sensacion de pertenencia no absoluta a lo que es mi habitación había desaparecido.
Mamá se copó y ya me esta diciendo de que manera pintarlos.
Suena "Somewhere" interpretada por Barbra Streisand & Il Divo en vivo, demasiado placer para mis oídos.
Vuelvo a escribir en el blog.
Reafirmo mi teoría que una habitación, cualquiera que sea, nunca, nunca esta terminada para una mujer.
Saludos, y buena vida!
Vuelvo a escribir en el blog.
Reafirmo mi teoría que una habitación, cualquiera que sea, nunca, nunca esta terminada para una mujer.
Saludos, y buena vida!
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